El pistón de penetración de acero, calibrado para ejercer una presión exacta sobre la probeta de suelo compactado, es el corazón del ensayo CBR que realizamos en Bilbao. Antes de que ese pistón descienda a 1.27 mm por minuto, nuestro equipo técnico ya habrá secado, desmenuzado y tamizado muestras extraídas directamente de la traza de la futura carretera, desde el borde de la Ría hasta las laderas de Miribilla. La compactación en laboratorio, replicando la energía del Proctor Modificado según UNE 103501, precede siempre a la inundación de la muestra durante 96 horas —simulamos el peor escenario de saturación que un invierno bilbaíno puede infligir a una capa de firme—. El dato final, expresado como índice CBR a 2.5 y 5.0 mm de penetración, condiciona desde el espesor de la subbase hasta la selección de la mezcla bituminosa, y en Bilbao, donde la orografía impone desmontes en materiales flyschoides alterados de resistencia impredecible, ese número es la diferencia entre un pavimento que drena y uno que colapsa. Para afinar la clasificación de la fracción fina que controla la susceptibilidad al agua del suelo, complementamos a menudo con los límites de Atterberg, porque un CBR sin plasticidad es un diagnóstico a medias.
Un CBR sin hinchamiento controlado es una firma en blanco: en Bilbao, las arcillas expansivas del flysch pueden tumbar un pavimento en tres temporadas de lluvia si no se miden durante la saturación.
Cómo trabajamos
Un error recurrente en la ingeniería vial de la cornisa cantábrica es asumir que un suelo granular con buena curva granulométrica garantiza un CBR alto sin verificar su comportamiento bajo humedad de equilibrio. En Bilbao, hemos auditado proyectos donde el índice CBR de laboratorio, medido tras saturación, caía del 15% al 4% simplemente porque la fracción fina contenía arcillas expansivas derivadas de la alteración de margas del Cretácico Superior —un litotipo frecuente en los corredores de Artxanda y Pagasarri—. La norma UNE 103502 exige determinar la densidad seca y la humedad de compactación de referencia antes de embeker la muestra, y nosotros añadimos siempre un control de hinchamiento durante las 96 horas de inmersión: un 0.5% de expansión puede resultar admisible en un terraplén, pero un 3% medido en una probeta de suelo de la futura plataforma del Txorierri implica riesgo de agrietamiento prematuro en la capa de rodadura. Trabajamos con series de tres probetas, compactadas a 12, 25 y 56 golpes por capa respectivamente, para trazar la curva densidad-CBR que permite al proyectista elegir el grado de compactación óptimo sin sobredimensionar el coste de ejecución.
Factores del terreno local
El contraste hidrogeológico de Bilbao —con cuencas de drenaje rápido en los anticlinales calizos del Pagasarri y zonas de acumulación de humedad en los fondos de valle colmatados de limos— obliga a estratificar el estudio CBR por tramos de comportamiento hídrico homogéneo. Una subrasante con drenaje natural deficiente, como la que encontramos en los rellenos aluviales de la vega del Nervión entre La Peña y Abando, puede perder más del 40% de su capacidad portante tras un episodio de precipitaciones prolongadas si el CBR de diseño se determinó sin saturar la muestra. Por eso nuestro protocolo en Bilbao incluye siempre el ensayo sobre muestra saturada, incluso si el Pliego de Prescripciones Técnicas Particulares no lo exige explícitamente. La normativa PG-3 (artículo 512) fija umbrales mínimos de CBR según categoría de tráfico pesado —T00 a T4—, y en entornos urbanos como la solución de la Supersur, donde el tránsito de vehículos industriales es intenso, exigir un CBR superior a 12 en coronación de explanada no es un lujo: es la garantía de que el firme sobreviva a la combinación de carga repetida y humedad estacional.
Consultas frecuentes
¿Qué valor de CBR exige la normativa española para una explanada E3 en Bilbao?
La norma 6.1-IC y el PG-3 establecen que para una explanada tipo E3, la coronación debe alcanzar un CBR mínimo de 12 (medido según UNE 103502). En Bilbao, debido a la pluviometría, recomendamos verificar que ese valor se mantiene tras saturación y no solo en condiciones óptimas de compactación.
¿Cuánto cuesta un ensayo CBR completo para un proyecto vial en Bilbao?
Un ensayo CBR de laboratorio completo, incluyendo Proctor de referencia, compactación de tres probetas y saturación de 96 horas, se sitúa en un rango de €100 a €160 por muestra. El precio final depende del número de puntos a caracterizar y de si se requiere contraste con control in situ.
¿Por qué es necesario saturar la muestra durante cuatro días antes de medir el CBR?
La saturación durante 96 horas simula las condiciones más desfavorables de humedad que la subrasante experimentará durante la vida útil del firme, especialmente en un clima como el de Bilbao. Un suelo parcialmente saturado puede arrojar un CBR engañosamente alto que colapsa cuando el agua de lluvia alcanza la capa de apoyo.
¿Se puede usar el CBR de laboratorio directamente para diseñar el firme?
El CBR de laboratorio es el dato de entrada principal, pero debe corregirse considerando la densidad in situ real, el drenaje longitudinal y transversal de la plataforma, y el nivel freático estacional. En Bilbao, donde el nivel freático oscila varios metros entre estiaje e invierno, aplicamos coeficientes de minoración adicionales si el ensayo no se realizó en condiciones equivalentes a las de saturación completa.
¿Qué diferencia hay entre el CBR a 2.5 mm y a 5.0 mm de penetración?
La norma UNE 103502 calcula el índice CBR a ambas penetraciones. Normalmente se adopta el valor obtenido a 2.5 mm, siempre que sea inferior al de 5.0 mm. Si el CBR a 5.0 mm resultara mayor, se repite el ensayo; si se confirma, se toma ese valor. Esta verificación es crítica en suelos granulares con finos plásticos, frecuentes en los corredores viales de Bilbao.