La geología de Bilbao no da tregua. Con el flysch del Cretácico Superior aflorando en laderas como las de Artxanda y depósitos aluviales de la Ría cubriendo el valle, la permeabilidad del terreno varía de un sondeo a otro. En este entorno, los ensayos Lefranc y Lugeon dejan de ser un trámite y pasan a definir si un sótano drena bien o si un túnel necesita tratamiento de impermeabilización. Hemos trabajado en solares de Abando donde la napa freática aparecía a menos de tres metros de la superficie, y en laderas de Deusto donde el macizo rocoso fracturado exigía evaluar la conectividad hidráulica antes de proyectar anclajes. Cuando el proyecto lo requiere, complementamos los perfiles de permeabilidad con un estudio de estabilidad de taludes para entender la interacción entre el agua subterránea y la resistencia al corte de los materiales.
La permeabilidad del flysch fracturado en Bilbao puede variar de 1 a 50 unidades Lugeon en menos de diez metros de profundidad.
Factores del terreno local
El Eurocódigo 7, a través de la EN 1997-2:2007, obliga a caracterizar la permeabilidad del terreno cuando el agua condiciona los estados límite últimos o de servicio. En Bilbao esto es especialmente crítico. Las lluvias superan los 1200 mm anuales y la topografía encajonada del Nervión concentra los flujos subterráneos hacia el fondo del valle. Usar valores de tabla o correlaciones empíricas sin verificación de campo puede llevar a infradimensionar los drenajes de una losa de cimentación o a calcular mal las subpresiones en un muro pantalla. Hemos visto sondeos en roca donde una unidad Lugeon aislada de 30 UL, en un tramo que a simple vista parecía sano, forzó a redefinir la cortina de impermeabilización de una estación de metro. El ensayo Lugeon con escalones de presión ascendente y descendente permite detectar si las fracturas se lavan o se colmatan, un detalle que ningún modelo numérico puede predecir sin datos reales.
Consultas frecuentes
¿En qué se diferencian los ensayos Lefranc y Lugeon?
El Lefranc se usa en suelos y roca muy meteorizada, midiendo la permeabilidad en una cavidad cilíndrica aislada dentro del sondeo. El Lugeon se aplica en roca fracturada, presurizando tramos de 5 m con obturadores neumáticos y midiendo la absorción de agua en litros por minuto y por metro, bajo presiones escalonadas. La unidad Lugeon (1 UL = 1 l/min por metro a 10 bar) es específica para macizos rocosos.
¿Qué parámetros influyen en el costo de un ensayo de permeabilidad en Bilbao?
El rango habitual está entre €310 y €550 por ensayo. La variación depende de la profundidad, la cantidad de tramos a ensayar, la necesidad de obturadores dobles en roca fracturada y el tiempo de estabilización de la napa freática. Sondeos profundos en flysch con múltiples tramos Lugeon y accesos complicados en laderas pueden requerir jornadas adicionales de equipo en campo.
¿Se pueden hacer estos ensayos en sondeos ya perforados?
Sí, siempre que el sondeo esté revestido en los tramos no ensayados y el diámetro permita el paso de los obturadores y la sonda de nivel. En sondeos antiguos verificamos la estabilidad de las paredes y la ausencia de derrumbes antes de programar los ensayos.