Cuando arrancamos una promoción de viviendas en la ladera de Artxanda, el primer problema que salta es la heterogeneidad del subsuelo. En Bilbao alternan rellenos antrópicos, margas del Cretácico y depósitos aluviales del Nervión, y cada material responde distinto ante la carga. Para resolverlo aplicamos tomografía sísmica de refracción/reflexión, que genera perfiles continuos de velocidad de ondas P y S sin necesidad de perforar continuamente. Combinamos esta técnica con la resistividad eléctrica SEV cuando hay dudas sobre el nivel freático, y también con microtremores HVSR para afinar la frecuencia natural del terreno en zonas como Deusto o Zorrozaurre.
La tomografía sísmica en Bilbao mapea hasta 4 horizontes sísmicos con velocidades de 200 a 2500 m/s, sin perforar el terreno.
Metodología y alcance
La humedad constante de Bilbao y la presencia de margas alteradas en el subsuelo obligan a elegir bien el método geofísico. En la tomografía sísmica de refracción/reflexión disponemos una línea de 24 geófonos cada 2-5 metros y generamos ondas con una masa de 10 kg o un martillo instrumentado. El equipo registra las primeras llegadas (refracción) y las reflexiones profundas, lo que permite:
Diferenciar hasta 4 horizontes sísmicos con velocidades entre 200 y 2500 m/s.
Detectar paleocauces y zonas de baja velocidad que luego confirmamos con calicatas exploratorias.
Calcular el módulo de corte dinámico G0 para el dimensionamiento de cimentaciones superficiales.
Procesamos los datos con inversión tomográfica 2D y ajustamos el modelo con el error RMS por debajo del 5%.
Imagen técnica de referencia — Bilbao
Consideraciones locales
El equipo de geófonos y la masa de impacto deben colocarse sobre suelo firme, no sobre asfalto o losas, para evitar acoplamiento deficiente. En Bilbao los adoquines del Casco Viejo y las losas de hormigón del Ensanche atenúan la señal y generan ruido de fondo. Por eso revisamos cada punto de apoyo y, si hace falta, fresamos o retiramos el pavimento antes de plantar los geófonos. Además, el tráfico del puerto y la línea de metro generan vibraciones parásitas; programamos las tomas en horarios de menor actividad o filtramos el registro con apilamiento de 8 a 16 golpes por punto.
Línea de 24 geófonos con inversión tomográfica. Ideal para perfiles de cimentación en edificios de hasta 10 plantas en terrenos de Bilbao.
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Tomografía sísmica 2D de reflexión
Registro de ondas reflejadas con fuente de mayor energía. Se usa en proyectos de túneles y excavaciones profundas en el subsuelo margoso de la ciudad.
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Perfil de ondas de corte (Vs30)
A partir de la tomografía de refracción/reflexión obtenemos el perfil de velocidad de ondas S hasta 30 m de profundidad, requerido por la normativa sísmica.
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Tomografía sísmica 3D
Malla de geófonos (48-96 puntos) para modelar en tres dimensiones la distribución de velocidades. Aplicada en grandes urbanizaciones y polígonos industriales de Bilbao.
Normativa aplicable
UNE 103 (refracción sísmica), Eurocode 7 (EN 1997-1:2004) – Anejo B (perfiles de velocidad), NEHRP (site class A a E según Vs30)
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta una tomografía sísmica en Bilbao?
El rango referencial para una tomografía sísmica de refracción/reflexión en Bilbao está entre €1.640 y €2.590, dependiendo de la longitud de línea, el número de geófonos y la complejidad del acceso al terreno.
¿Qué profundidad alcanza la tomografía sísmica en el subsuelo de Bilbao?
Con una línea de 120 m y separación de 5 m entre geófonos alcanzamos entre 20 y 40 m de profundidad. En terrenos con margas muy compactas la penetración se reduce, pero sigue siendo suficiente para cimentaciones profundas.
¿Es necesario cortar el tráfico durante la prueba en calles de Bilbao?
No siempre. Si la línea cruza una calle con tráfico ligero, colocamos los geófonos en los bordillos o aceras y realizamos las tomas entre las 10:00 y 12:00 h. En vías principales como la Gran Vía sí requerimos corte parcial de un carril con señalización.
¿Qué diferencia hay entre refracción y reflexión en esta técnica?
La refracción registra las primeras llegadas de ondas que viajan por el estrato más rápido, ideal para capas superficiales. La reflexión capta ondas que rebotan en interfaces profundas, útil para detectar fallas o cambios litológicos a más de 30 m. En Bilbao combinamos ambas para cubrir todo el perfil.