Un edificio de 10 plantas en la zona de Deusto, con sótanos proyectados a más de 12 metros de profundidad, planteaba dudas sobre la continuidad del estrato rocoso bajo el relleno aluvial del Nervión. Para resolverlo, desplegamos un perfil de resistividad eléctrica con electrodos cada 5 metros, complementado con un ensayo SPT para correlacionar resistividades con resistencia a la penetración. En Bilbao, donde el sustrato alterna entre margas, areniscas y depósitos fluviales, la resistividad eléctrica permite distinguir con rapidez cambios laterales y verticales del terreno sin necesidad de perforaciones continuas. El resultado fue un modelo geoeléctrico de tres capas que guió la campaña de calicatas exploratorias posteriores.
Un perfil SEV bien ejecutado distingue estratos arcillosos saturados de gravas limpias en menos de 4 horas de trabajo de campo.
Metodología y alcance
Las precipitaciones medias en Bilbao rondan los 1.200 mm anuales, lo que mantiene el nivel freático alto en las terrazas del Nervión y dificulta los reconocimientos directos. La resistividad eléctrica mide la oposición del terreno al paso de corriente continua: suelos arcillosos saturados presentan valores bajos (5-30 ohm·m), mientras que gravas secas o roca sana superan los 500 ohm·m. Para evitar interferencias con tuberías metálicas del casco urbano, utilizamos configuraciones Wenner-Schlumberger con separación de electrodos adaptada y un estudio de mecánica de suelos previo que identifica zonas con posible contaminación iónica. En cada SEV registramos 20-40 medidas que se invierten con software tipo Res2DInv para obtener secciones de resistividad aparente corregida por topografía.
Imagen técnica de referencia — Bilbao
Consideraciones locales
En los rellenos antrópicos del Casco Viejo, escombros y cascotes generan resistividades anómalas (200-800 ohm·m) que enmascaran el contacto con el sustrato margoso. Si no se calibra el SEV con un sondeo mecánico cercano, se corre el riesgo de interpretar como roca sana lo que en realidad es un bloque suelto. También en zonas de marisma como Zorrozaurre, la intrusión salina produce resistividades inferiores a 3 ohm·m que obligan a usar configuradas de alto ruido y filtrado estadístico. Por eso, en Bilbao siempre contrastamos los perfiles geoeléctricos con datos de calicatas exploratorias para validar espesores de relleno y profundidad del nivel freático.
Adquisición con líneas de 24 a 48 electrodos para obtener secciones continuas del subsuelo en terrenos urbanos o industriales de Bilbao.
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SEV puntual (sondeo vertical)
Medición con espaciamiento variable de electrodos para determinar resistividades en profundidad, ideal para conocer el espesor de rellenos o el nivel freático.
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Tomografía eléctrica 3D
Malla de electrodos en superficie para modelar volúmenes tridimensionales del terreno, aplicable a estudios de estabilidad de taludes o detección de cavidades.
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Monitoreo de resistividad temporal
Instalación de electrodos permanentes para registrar cambios de humedad o salinidad durante la excavación o la construcción, con informes semanales.
Normativa aplicable
UNE 103 (Método de campo para resistividad del suelo), UNE 103-501:1994 (Determinación de resistividad eléctrica en laboratorio), Eurocode 7 – EN 1997-2:2007 (Investigación y ensayos del terreno)
Preguntas frecuentes
¿En qué tipo de proyectos de Bilbao es más útil la resistividad eléctrica?
Resulta especialmente útil en edificios con sótanos profundos en el centro urbano, en obras lineales como el túnel de Artxanda o en ampliaciones portuarias, donde se requiere caracterizar grandes volúmenes de terreno a bajo costo por metro lineal.
¿Qué profundidad se puede alcanzar con un SEV en Bilbao?
Depende del espaciamiento entre electrodos: con separación máxima de 100 metros se logran perfiles de hasta 40-50 metros de profundidad. Para alcanzar 60 metros necesitamos líneas de 200 metros, lo que no siempre es viable en calles estrechas del Casco Viejo.
¿Cómo afecta la alta humedad de Bilbao a las medidas de resistividad?
La humedad constante del clima bilbaíno mantiene el terreno más conductor, lo que reduce la resistividad aparente y mejora la relación señal/ruido en suelos arcillosos. Sin embargo, en gravas limpias o rellenos bien drenados la resistividad se mantiene alta, permitiendo distinguir estratos con claridad.
¿Cuánto cuesta un estudio de resistividad eléctrica en Bilbao?
El rango referencial para un SEV puntual con informe geofísico está entre 370 y 560 euros, dependiendo del número de electrodos, la profundidad requerida y la accesibilidad del terreno. Para perfiles 2D completos el presupuesto se ajusta según la longitud de la línea y el procesamiento posterior.