Muchas constructoras en Bilbao asumen que el terreno de la ciudad responde igual en toda el área metropolitana. No es cierto. El relleno portuario de Zorrozaurre se comporta muy distinto al sustrato rocoso de Artxanda. Sin un estudio de microzonificación sísmica, cualquier edificio de 8 plantas puede terminar con patologías por amplificación diferencial. Lo que más vemos en la zona es que diseñan con aceleraciones base genéricas, ignorando cómo la columna de suelo local modifica la onda sísmica. Antes de cimentar conviene complementar con un estudio de respuesta sísmica para validar el espectro de diseño real del sitio.

Sin microzonificación sísmica, el espectro de diseño puede subestimar la demanda real en suelos blandos del Nervión hasta un 60%.