Muchas constructoras en Bilbao subestiman el efecto del suelo sobre las ondas sísmicas. Creen que con la normativa básica basta. Pero la geología local, con depósitos aluviales del Nervión y rellenos antrópicos, puede amplificar el movimiento hasta un 40 % más que en roca. Sin un análisis de amplificación sísmica específico, el diseño estructural queda ciego ante la respuesta real del terreno. Combinamos este estudio con ensayos MASW-Vs30 para perfilar la velocidad de onda de corte, y con microtremores HVSR para identificar frecuencias resonantes.

Una frecuencia fundamental de 2.1 Hz en rellenos aluviales del Nervión elevó el factor de amplificación a 2.3 en Bilbao.