Recuerdo un proyecto en el barrio de Deusto, donde un edificio de viviendas presentaba filtraciones en el sótano a pesar de tener un sistema de drenaje aparentemente bien diseñado. Al revisar el estudio geotécnico original, el coeficiente de permeabilidad del terreno se había estimado con tablas genéricas, sin un ensayo real. En suelos como los limos arcillosos del Abra o las terrazas del Nervión, el comportamiento hidráulico varía mucho con la fracción fina y la compactidad. Por eso, en Bilbao, realizar una permeabilidad en campo complementaria al laboratorio nos da una visión completa del flujo subterráneo.
Un error habitual es estimar la permeabilidad por tablas: el ensayo directo reduce hasta un 40% la incertidumbre en el caudal de diseño de drenajes.
Metodología y alcance
En el laboratorio aplicamos dos metodologías según el tipo de suelo. Para arenas y gravas limpias usamos el permeámetro de carga constante, midiendo el caudal bajo un gradiente fijo. En cambio, para limos y arcillas, donde el flujo es muy lento, empleamos la carga variable, registrando la caída del nivel de agua en un tubo vertical.
Los pasos clave del ensayo incluyen:
Saturación completa de la muestra por vacío o contrapresión.
Estabilización del flujo bajo el gradiente de ensayo.
Medición de temperatura para corregir la viscosidad del agua.
Combinamos estos resultados con la granulometría del suelo y los límites de Atterberg para interpretar correctamente el coeficiente k.
Imagen técnica de referencia — Bilbao
Consideraciones locales
Cuando trabajamos en Bilbao, con su nivel freático elevado y la variabilidad de los depósitos aluviales, un valor erróneo de permeabilidad puede comprometer todo el sistema de drenaje. Si el coeficiente k es mayor al real, el dimensionamiento de bombas será insuficiente y el sótano se inundará. Si es menor, se sobredimensionan zanjas y filtros, encareciendo la obra. Además, en suelos con lentejones de grava, un único ensayo de laboratorio no captura la heterogeneidad; por eso complementamos con ensayos Lefranc y Lugeon in situ para validar el modelo hidrogeológico.
Carga constante (norma UNE 103403) y carga variable (UNE 103403)
Presión de saturación
100 a 400 kPa (contrapresión)
Gradiente hidráulico aplicado
1 a 10 según la muestra
Temperatura de corrección
20 °C ± 2 °C
Diámetro de probeta
50 mm, 70 mm o 100 mm
Duración típica del ensayo
1 a 7 días (suelos finos)
Servicios técnicos asociados
01
Permeabilidad con carga constante
Aplicable a suelos granulares (arenas, gravas) con k > 10^-4 m/s. Se mantiene un gradiente hidráulico fijo y se mide el caudal volumétrico. Ideal para diseñar filtros de drenaje en muros de contención y zanjas de coronación.
02
Permeabilidad con carga variable
Para suelos finos (limos, arcillas) con k < 10^-4 m/s. Se registra la caída del nivel de agua en un tubo capilar a lo largo del tiempo. Imprescindible en proyectos de cimentaciones profundas y estabilización de taludes en el entorno de Bilbao.
Normativa aplicable
UNE 103403:1998 (permeabilidad de suelos con carga constante), UNE 103403-16a (permeabilidad con carga variable y contrapresión), CEDEX (recomendaciones para ensayos de permeabilidad en laboratorio)
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta un ensayo de permeabilidad en laboratorio en Bilbao?
El rango referencial para un ensayo de permeabilidad con carga variable o constante en Bilbao está entre 240 y 330 euros por muestra, dependiendo de la preparación (saturada o no saturada) y del número de gradientes requeridos. El precio puede variar si se incluye informe de interpretación hidrogeológica.
¿Qué diferencia hay entre el ensayo de carga constante y el de carga variable?
La carga constante se usa en suelos permeables (arenas, gravas) midiendo el caudal bajo un gradiente fijo. La carga variable es para suelos poco permeables (limos, arcillas) y mide la velocidad de descenso del agua en un tubo. En Bilbao, donde abundan los limos del Abra, el ensayo de carga variable es el más solicitado.
¿Qué normativa se aplica para el ensayo de permeabilidad en laboratorio?
En España seguimos la UNE 103403:1998 para carga constante y la UNE 103403-16a para carga variable con contrapresión. También aplicamos las recomendaciones del CEDEX para suelos finos. El laboratorio está acreditado bajo ISO 17025.
¿Cuánto tiempo se tarda en obtener los resultados?
Para suelos granulares (carga constante) los resultados suelen estar en 2-3 días. Para suelos finos (carga variable) el ensayo puede durar entre 3 y 7 días debido al tiempo necesario para alcanzar la saturación completa y la estabilización del flujo.