Un proyecto de 14 plantas junto al estadio de San Mamés nos obligó a revisar a fondo el comportamiento de los pilotes. El terreno de Bilbao, con su alternancia de arcillas y arenas del Cuaternario, exige distinguir entre el aporte por fricción lateral y la resistencia por punta. Cuando el estrato competente está a más de 20 m, la carga se transfiere mayormente por fuste; en cambio, si encontramos un banco de roca o grava densa a poca profundidad, predomina la punta. Combinamos el ensayo SPT con el CPTu para medir la fricción unitaria y la resistencia de punta en cada metro perforado.

Diferenciar fricción de punta en Bilbao evita sobredimensionar pilotes hasta un 30 %, optimizando costes de cimentación.